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martes, 12 de febrero de 2019

EL FUTURO DE MESUT OZIL

La duda planea sobre Ozil (30 años) desde hace más de un año en Arsenal. Antes de que viniera Unai Emery, con Arsene Wegner al mando, ya se vivieron momentos tensos con el alemán por sus altas pretensiones a la hora de renovar y por la poca tensión que mostraba en el campo cuando más críticas recibía el equipo.


Pero Emery llegó con la firme intención de cambiar el rumbo y el ambiente del conjunto "gunner" y uno de los mayores propósitos fue contagiar de nuevo a Ozil. El donostiarra es consciente de su calidad y de lo que puede aportar cuando está en plenitud y por eso no dudó en hacerle guiños. Antes, Arsenal dió el primer paso renovándole el contrato y poniendo fin a una de las guerras abiertas. El alemán se convirtió en el jugador mejor pagado del equipo con 400.000 euros a la semana (casi 21 millones de euros al año).


Pero ni el dinero, ni la titularidad ni el brazalete de capitán han cambiado a Ozil. De hecho, esta temporada sólo ha sido titular en la mitad de los partidos de la Premier League (13 de 26). Sus números son propios de un futbolista simple con cuatro goles y dos asistencias en 18 partidos disputados. En lo que va de 2019 sólo ha jugado un partido de Premier (76 minutos ante Cardiff City) y Emery no ha contado con él en los dos últimos. Y por si fuera poco, tampoco escapó de la famosa fiesta del "hippy crack" del pasado mes de diciembre.


Este rejunte de circunstancias ha despertado las alarmas de la directiva, que hasta ahora ha intentado contener su marcha a clubes de liga china o a Inter de Milán. Empiezan a tener claro que el alemán no resulta rentable para Arsenal y con el tiempo el problema puede intoxicar el vestuario gunner.


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